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busque y traiga á casa al explorador Paco, que se hace de rogar, y por fin vino el 18 retratándole; me resulta muy simpático, aunque la gente no habla bien de él, sin decir nada en concreto. El 21 me dio un gran berrenchín María Ureña. El 22, á la retirada del paseo, estuve en el kiosco y hablé por 2ª vez con Paco. Un tal Julio Rodríguez, de 20 años, viene muchas veces á casa, buscando mi protección; pero no me gusta su modo de ser. También viene de cuando en cuando un buenísimo chico de 19 años, llamado Sarabia; con el cual, José, Pepe y el nene estuve en las salinas el 25 viendo jugar al football. El 27 vino Julia á pasar unos días conmigo. El 28 tuve muchas visitas y regalos. El 30 asistió mucha gente á la misa y responso; por la tarde estuvo toda la siesta en casa el explorador Paco (á quien vi jugar al football la tarde anterior); cada vez me es más simpático; esta tarde se fue el cura y me quedé encargado de la parroquia. José Mª Yúfera (de 14 años) viene ya á casa diariamente.

SETIEMBRE. El 1 vino Paco á casa y le retraté de nuevo. Nos divertimos mucho con Julia. José Mª sale todas las tardes con nosotros. El 4 se marchó Julia á Cartagena. El 5 estuve en Mazarrón. El 6 vino el H. Feliciano, estando en casa, y yéndose el 7. El 8 vino Paco con su instructor Coy. El 8 vuelve J. Feliciano, yéndose el 9. El 11 me embarqué con el cuñado de María, Pepe, José, Canuto (que es la primera vez que se embarca) y Paco, viendo dos submarinos y un torpedero; nos divertimos mucho; por la noche tomé los dichos en su casa á la hija mayor de Juan Serrano, y hubo solemnidad bucal. El 14 fui a Isla Plana en carruaje á dar un Viático (ya había muerto el enfermo) y á la vuelta hice un entierro á la luz de la luna. Hace días se presenta la horrible epidemia grippal, que empieza á hacer muchas víctimas; y empieza á haber bastante alarma, sobre ello viene á hablarme el teniente de San Andrés, y acuerdo telegrafiar al cura para que se encargue de la parroquia. Empieza á hacer frío, y salgo poco, jugando al dominó con José Mª, que viene á casa mañana y tarde. El 21 viene el cura, cesando yo en mi interinidad. El 23, Pedro, Pedro el de Marta (que ha venido a casa varias veces), fui á su entierro; el tiempo mejora, y paseo con José Mª, el botones José y el nene; Pepe cae malo. El 30 cayó María mala; la alarma es muy grande.

OCTUBRE. Estuve el 1 en el entierro de la mujer de Paco el de Marta. El 2 por la tarde viene á casa el explorador Paco Cervantes, que luce sus célebres zapatos, y cada día me es más simpático, y ya viene todas las tardes, paseando conmigo, y con José Mª y José, sacando vistas, y jugando á la oca en la alcoba de la escalera (la más abrigada, pues hace bastante frío); este día cae malo Canuto. Sigue muriendo mucha gente; María y Pepe se ponen buenos; Canuto está muy grave; con Paco estoy encantado, algunas noches viene Sarabia á casa también y nos regala un vapor á Canuto y otro á mí. Yo regalo un bastón de estoque á José Mª y una oca á Paco. El padre de José quiere que me lo lleve á Madrid; yo no me decido, aunque estoy muy contento con él, que desea estar siempre conmigo de botones. Canuto el 6 queda fuera de peligro. Preciosas excursiones con Paco, José Mª y José por el monte, calas y Gachero. El 9 el cura (que está serio y sin ir por casa) se nos reunión en el Gachero, yendo con Agustín Delgado, aquella noche se despidieron de mí Paco (que está para recados en Capitanía) y Sarabia (que trabaja en la fábrica). El 10 salimos María y yo con los gatos Pompón y Pantera por Cartagena para Madrid. No obstante, la inquietud producida en el último mes por la terrible grippe (se cree que es la peste de Manchuria que en Mayo antes, y ahora está causando estragos en todas partes, y en el Puerto no se ha conocido mortandad igual, teniendo que suprimir los toques á muerto para evitar la alarma), ha sido una de las mejores temporadas que he pasado en mi vida; contribuyendo á ello los excelentes servicios de José y mi creciente simpatía hacia Paco, que aunque algo reservado, creo es un buen chico en el fondo. Desde el 1 de Septiembre al 10 de Octubre han muerto en el Puerto 62 personas. El cura se manifiesta prevenido contra mí y á la que salta; es una pena...

Fotografía 589: Alcoba de Paco Cervantes en la casa del autor en Madrid. Tamaño: 4 x 6 cm.

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Construccióin de una nave industrial o negocio. Insc. en rev.: Obra de la Aceña, 2-4-67. Sello con fecha 7 Mayo 1967. Sello de Cooperativa de trabajadores de la industria de la madera Santo Tomás, Reg. nº 12398, Mazarrón.

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JUNIO. El 15 y por Cartagena llegamos al Puerto María y yo con los gatos Pompón y Pantera. Pepe y Ventura están á mi servicio; y Canuto, con 7 años, hermosísimo y angelical, está en casa todo el día. La madre de María ha fallecido el 24 de Mayo. Tenemos, por supuesto, á los gatos Pipione y Moña. El 19 (Corpus) di la primera comunión y prediqué á los niños; vi en la sacristía al simpático Paco Cervantes (que tiene 15 años, ya no es explorador, y convinimos en que fuera á casa todas las tardes), y actué de preste en la procesión, dándonos después el cura un refresco. Paseo con Paco, Pepe y el nene, siendo los primeros paseos al Castellar. Saco muchas vistas fotográficas. El 25 nos fuimos Paco y yo a Cartagena, y de allí a Murcia, regresando al Puerto el 27. Voy tomando mucho cariño a Paco, aunque es poco franco y tiene muy pocas simpatías en el Puerto, pero hasta ahora un modo de ser une mucho con el mío; por la mañana va á Capitanía, y por las tardes se va á casa; es notable la limpieza con que viste. José Mª Yúfera ha vuelto el 27 del seminario, y va mucho á casa, saliendo todas las tardes (va á las 4 también) con nosotros á paseo. Sarabia viene los domingos á casa por la tarde. El 30 llega á veranear un sacerdote forastero llamado Don José Rus. Sigue de cura el Sr. Guerrero y de torrero el Sr. Hernández.
JULIO. El 2 pasé el día en el Pozo del Negro con Juan Antº Serrano, Paco, José Mª, Canuto y los criados; enfadándose Ventura con Paco sin motivo. Mi vida en general es esta: Después de celebrar paseo por la playa y el muelle; me baño a las 11 1/2, van á casa José Mª y Paco (cada uno por su lado) y jugamos á la oca y al tute subastado, y leemos después novelas de Julio Verne, las que también oye Pepe; á las 6 paseamos, por el monte sobre todo, y por todas partes; y por la noche, ó estoy en el terrado, viniendo Paco y José Mª, algunas noches que se toca el aristón y se queman voladores; ó salgo á la playa, sentándome en la barraca con Pepe y José Mª y rara vez con Paco. El 3 me nombra Paco Yúfera (presidente del Consejo de Exploradores) vocal del Jurado de un Certamen literario que se proyecta hacer en Agosto a beneficio de los exploradores). El 4 visité al nuevo ayudante de Marina Don Gregorio Fernández Ballesta, que se ha ofrecido por oficio. El 8 empieza la novena del Carmen, pero no entro en la sacristía, pues el cura es inseparable del Sr. Rus, y este está grosero conmigo (la envidia mal disimulada es la causa). El 9 estuve en el entierro (en Mazarrón) de don Alfonso Albacete, fraternal amigo de mi familia, y comprometido por Ceferino y Manuel, fui a San Antonio, donde el Sr. Sangenís estuvo finísimo conmigo, abrazándome y obligándome á llevar el pluvial como preste y á comer con él, quedando sinceramente reconciliados y buenos amigos (como que no había razón para estar mal); el cura del Puerto sigue aun más cargante, y solo ha venido un día á casa desde mi llegada, siempre va con el envidioso Rus, que le excita contra mí (a él que necesita tan poco) y le ha sentado muy mal (y lo mismo al cura de San Andrés) mi reconciliación con el dignísimo Sr. Sangenís, que vale más que todos ellos juntos. El 11 me embarqué con Vicente Pelegrín, José Mª y el nene; Paco estuvo en casa, pero no se embarcó. El 14 estuve con José Mª y visité á Sangenís; el cura está insoportable. El 15 tuvimos el cura y yo una explicación que salva siquiera las apariencias. Dos días antes estuve en el Casino antiguo por la mañana (jugando al billar con José Mª, Fernando Jorquera y Vicente Ríos. El...

Fotografía 590: Gabinete de la casa del autor en Madrid. Tamaño: 10,6 x 6,4 cm.
Fotografía 591: Gabinete de la casa del autor en Madrid. Tamaño: 4,1 x 5,8 cm.

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