tiempo de solaz?. La mayoría de estas familias han ido desapareciendo de Mazarrón, dejando su puesto á modernos ricos, que, si cuentan con buenos capitales, están en general bastante escasos de educación social, demostrando ser unos advenedizos.
Volviendo al Puerto, que es lo que nos interesa como materia de este estudio, su caserío tuvo algún pequeño aumento con algunas pocas edificaciones nuevas, entre ellas mi actual casa, de la familia Ruíz (de mi abuela), entonces de planta baja, donde por cierto se refugió, huyendo de persecuciones políticas D. Eusebio, hermano mayor de mi abuela y sufrió un conato de asesinato en 1826 en su despacho, situado en la esquina S.E. de la casa, donde ahora tengo yo mi despacho bajo, disparándole un pistoletazo, que no hizo blanco, por la ventana de la fachada oriental. Hacia el año 1836, el presbítero D. Fernando Sáez, edificó de la mía su casa, propiedad hoy de D. Manuel y de D. Ginés José Zamora y Vivanco; y en este tiempo, por requerirlo ya el número de habitantes del caserío, se construyó la ermita (hoy iglesia parroquial), limítrofe á la última casa citada, que por eso tiene en ella una tribuna (á que pertenecía eclesiásticamente el caserío reciente del Puerto) celebraba el Santo Sacrificio los domingos y días festivos, para que cumpliesen el precepto los habitantes del caserío del Puerto, que para realizar actos parroquiales tenían que trasladarse á San Andrés de Mazarrón, y allí se bautizaban, casaban y enterraban, pues, como digo, la iglesia del Puerto era tan solo una simple y modesta ermita, hasta lo menos el año 1870.
Por esta época igualmente (1830-1840), un industrial de Mazarrón, muy emprendedor y activo, D. Ignacio Gómez, resolvió desarrollar varios negocios, para lo cual trasladó su domicilio al Puerto, edificando la casa, situada en la esquina de las actuales calles del Comercio y Nueva, adquiriendo allí extensos terrenos, montando una fábrica de fundición en la parte más septentrional del moderno barrio de las kábilas (de que aun se conservan en ruinas unos hornos, cercanos á la fábrica actual de la Compañía Metalúrgica, y la chimenea llamada por mí de la Moña), estableciendo también industria espartera y fomentando con esto la navegación de cabotage, á la vez que adquiriendo para sí buena fortuna y merecido arraigo, él y sus hijos, pues de tan directo modo contribuían al engrandecimiento y bienestar del Puerto, que iba creciendo poco á poco, pues el comercio atrajo á algunas familias como la de Yúfera, para las necesidades de la navegación mercante. Para fines fiscales, el Estado edificó ó adquirió un extenso edificio de planta baja en la plaza del Mar ó Muralla, en parte del cual estableció un puesto de carabineros converti...
Fotografía 650: Goleta LOLA desde el vapor DURENDA. 1923. Firmado a mano por F. Soroa. Tamaño: 6,1 x 10,9 cm.
Fotografía 651: A bordo del vapor DURENDA. 1923. Firmado a mano por F. Soroa. Tamaño: 6 x 10,7 cm.
Fotografía 652: A bordo del vapor DURENDA de 16.000 toneladas. 1923. Firmado a mano por F. Soroa. Tamaño: 6,3 x 10,8 cm.