ella la Capitanía de puerto y Ayudantía de Marina con todo lo cual va tomando el Puerto personalidad propia. También por entonces se trasladó al Puerto el empleado de Aduanas; se edificó un cementerio, y se construyó el faro, derribándose la torre vieja que había en su lugar, fundiéndose un par de cañoncitos muy antiguos que en ella había para transformarlos en campanas para la ermita. Pero los caminos que unían al Puerto y Mazarrón con Totana y Cartagena seguían siendo vecinales y verdaderamente pésimos y solo transitables por verdadera necesidad. En el año 1860 el núcleo de la población del Puerto se reducía á la parte comprendida hoy entre la calle de la Carretera? y el monte del Faro. A Poniente estaban las edificaciones del Salero; mi actual casa no tenía ningún edificio entre ella y el mar; y luego hacia Levante solo existían la casa de Vivanco con la iglesia, la de D. Antonio Sáez y alguna otra aislada en la parte N. de la calle Mayor ó de Canalejas, habiendo también dos casas en las esquinas de las calle del Carmen y Carretera. Por entonces, al casarse algunas criadas de mi abuelo y de su hermana Dª María Jesús Ruíz Vidal Abarca, las regalaban estos terrenos para edificar casas en las calles actuales del Escorial y Progreso y en la playa; y se construó después, aunque en bajo, la casa de Sánchez en la esquina de la calle del Progreso y callejón Innominado. Poco á poco iba aumentando el número de casas y almacenes, pues la navegación de cabotage estaba bastante bogante. Y finalmente, entre los años 1870 y 1873 la ermita obtuvo la categoría de iglesia adyutriz de la parroquia de San Andrés de Mazarrón, con un capellán coadjutor, y como iglesia filial tenía ya jurisdicción parroquial. Con esto, y con la designación de un teniente alcalde, con la denominación de alcalde del Puerto, acaba de individualizarse este, aunque siempre dependiente del ayuntamiento de Mazarrón, como todavía sigue, por la apatía é idiosincrasia típicas de este vecindario; de las que ya me he ocupado detalladamente, pues ta por entonces tenía la población del Puerto elementos sobradamente suficientes para constituir un Municipio.
Claro está que en asuntos políticos el Puerto dependía (como hoy sucede aun) completamente de Mazarrón. Los Sres. Gómez que eran los vecinos más arraigados del Puerto, y á los que más agradecimiento debe esto (pues fueron los que con mis industrias le dieron vida propia), llevaban la hegemonía, aunque supeditados siempre á Mazarrón. Eran justamente respetados el ayudante de Marina D. Pablo Mulet, teniente de navío graduado que desempeñó bastantes años el cargo, y el médico D. Antonio Sáez (que por cierto fué víctima de un misterioso atentado, pues cierta noche fué apuñalado en la esquina de los callejones Innominado y de los Pescadores, perdiendo el brazo izquierdo.
Fotografía 656: Puerto Piojo.1923. Firmado a mano por F. Soroa. Tamaño: 6,1 x 10,8 cm.
Fotografía 657: Caserío en la playa de Nares. 1923. Firmado a mano por F. Soroa. Tamaño: 6,3 x 10,8 cm.
Fotografía 658: Un partido de football. 1923. Firmado a mano por F. Soroa. Tamaño: 6 x 10,9 cm.