sin que quisiese desabrir al autor del alevoso crimen, tan raro por fortuna en el Puerto); y la familia de Yúfera, muy numerosa y dedicada al comercio marítimo, también fué ganando importancia, que se aumentó con el nombramiento de cura encargado del Puerto á favor de D. Juan Antonio Yúfera y García, también muy estimado y respetado, que desempeñó el cargo parroquial hasta su muerte, ocurrida en el año 1890.
Mi padre, el Exmo. é Iltmo. Sr. D. José María de Soroa y Sant Martín, Vicealmirante de la Armada, primero diputado á Cortes y luego senador por Cartagena (á cuya circunscripción pertenece Mazarrón electoralmente), ejerció gran influencia política en toda esta región desde el año 1869 (en que además se casó con mi madre) hasta su muerte el 9 de enero de 1885; siendo la persona de toda su confianza en el Puerto el ya citado ayudante de Marina D. Pablo Mulet, á quien sucedió en el mismo cargo, cuando por edad fué retirado, su hijo D. Martín Mulet y Chumilla, alferez de navío graduado y procedente, como su padre, de la clase de pilotos y excelente y respetad apersona, muy protegido de mi padre, que tenía en él mucha confianza, y muy adicto, mientras vivió, á nosotros.
Finalmente, el año 1884, en una nueva demarcación parroquial, la iglesia del Puerto rompió los lazos de dependencia con la parroquia de San Andrés de Mazarrón, como un adyutriz y filial, y se convirtió en completa parroquia, con categoría de rectoría, con lo cual el Puerto adquirió un nuevo tinte personal. En cuando á veraneantes, seguían concurriendo familias de Mazarrón, Totana y Alhama principalmente, ya más confortablemente instaladas que en los años mencionados antes, y pasando sencilla y agradablemente la temporada veraniega en esta incomparable playa. Y como además por este tiempo empezó á desarrollarse en grande escala la industria minera en Mazrrón, sobre todo por la Compañía de Águilas, repercutió este aumento de industria en el comercio marítimo del Puerto, que, aparte de numerosos barcos de vela, contaba en 1884 en su matrícula con los vapores ALMAGRERA, CARMEN, INMACULADA CONCEPCIÓN y CAROLINA (hoy solo existe el último, siendo propiedad ahora de la Compañía Metalúrgica) y ya motivó la necesidad de un administrador y un vista de Aduanas para el Puerto, y el establecimiento de tres consulados: el de Inglaterra (desempeñado hasta su muerte á fines de 1923 por mister Edward Pearse), el de Francia y el de Italia, de que eran agentes consulares respectivamente los hermanos D. Juan Antonio y D. Ignacio Gómez. En cambio las salinas apenas tenían vida, después de la muerte de herr Hweling y D. Luis Zamora seguía representándolas en concepto ya de condueño. El puerto de Carabineros creció en importancia y lo mandaba un capitán residente en el Puerto.
x III ÉPOCA. DESDE 1885 AL PRESENTE AÑO 1924. x
Llegamos ya el año 1885, época en que el Puerto intensifica su vida de modo repentino y notabilísimo, y en que su población aumenta en más de un tercio. En los comienzos de este año (el 9 de enero) murió en Madrid mi padre, y cesó por consiguiente su influencia política en el distrito; y desde Junio del mismo año empecé á ir fijamente con mi familia á pasar la temporada en el Puerto todos los veranos, de manera que ya no soy solo historiador, sino testigo de hechos conocidos por mí mismo, pues todos los recuerdo perfectamente (en el año 1885 tenía yo siete años), coincidiendo esto con el brusco y enorme desarrollo del Puerto. El acontecimiento tan trascendental que motivó este desarrollo, fué el establecimiento en el Puerto de la fábrica de fundición de la Compañía Metalúrgica (sociedad alemana), que este mismo año fué rápidamente construida, dando por cierto lugar en sus primeros trabajos á tres heridos por la explosión de un barreno. Esta Compañía había comenzado á actuar en Garrucha (Almería), pero la intensificación de la industria minera en Mazarrón, ó razones de otros órdenes de su conveniencia particular, la hicieron instalar definitivamente su notable fábrica en los terrenos que al efecto adquirió en la parte N.O. del monte del Faro; siendo muy grande (...)