se creó en el 1915 por los esfuerzos del párroco Sr. Guerrero principalmente. Y de las instituciones creadas (y desaparecidas) de exploradores, club gimnástico, etc, como de los juegos florales de 1919 y de la colonia escolar de niñas de Murcia del 1922, ya me he ocupado con anterioridad en el tomo precedente, no insistiendo en ello por juzgarlo innecesario pleonasmo. Solo subsiste la Caja de previsión y ahorros fundada por el celo del profesor D. Eduardo Primo para los niños de la Escuela graduada el año 1921. Actualmente hay gran afición al football, y se han efectuado algunos partidos el pasado año 1923; siendo su campo el saladar que hay á la espalda de mi casa.
Pero todo este adelanto material tiene mucho de ficticio. Desde el último lustro del siglo XIX se nota en el Puerto cierta tendencia al status quo de los negocios; y hacia el año 1910 una franca decadencia, probada por las numerosas emigraciones de familias enteras. No se ha llegado al extremo de Mazarrón, donde por el decrecimiento de la industria minera, se cuentan á centenares las casas en ruinas, por abandono y marcha de sus propietarios y moradores; y todavía apenas se ven en el Puerto, por el contrario, casas deshabitadas, pero su población, que llegó á ser de unos 5.000 vecinos, no llega ahora á los 4.000; y cada vez van siendo más frecuentes y numerosas las emigraciones sobre todo á Barcelona, Cartagena y costa N. de África, debido todo ello principalmente á la explotación (...) de que en este Puerto son víctimas los obreros, cuyo trabajo es enorme y cuyos jornales son ridículamente pequeños. Ya me he ocupado detenidamente de este asunto en otro lugar de esta obra, y por eso no insisto más aquí, solo haré contar una vez más que la casuad e estos males es solamente imputable al abuso de los que habiendo sido antes obreros, son ahora orgullosos patrones;, y á la inconcebible cobardía, apatía y falta de compañerismo de la gente del Puerto. Así es que no es posible hacer esfuerzo fructífero alguno por quienes, necesitando ser redimidos, rehúsan toda redención. Recuerden lo que he dicho en otro lugar de la Sociedad de resistencia de Obreros de mar, fundada en 1904 u cuya duración apenas fué de un año. Como caso excepcional, pues la salubridad de este Puerto es verdaderamente envidiable, es de citar la epidemia gripal (mejor dicho de peste de Manchuria¹) que se cebó en toda España el 1918 y que hizo muchos estragos igualmente en el Puerto en otoño del mismo año, muriendo de ella 62 personas desde 1 de Septiembre al 10 de Octubre.
También debo hacer constar que se notaron en el Puerto, como en todas partes, los funestos efectos de la guerra europea de 1914-1918, paralizándose casi todas las industrias, incluso la fábrica de fundición de la Compañía Metalúrgica, teniéndose que abrir suscripciones y hacer obras de arreglo de las calles para proporcionar jornales á los obreros sin trabajo. El 10 de Setiembre de 1915 fué torpedeado por los submarinos alemanes el vapor inglés CORNUBIA² frente a la bahía, cuyos naúfragos se refugiaron en el Puerto; y en la primavera siguiente también fué torpedeado por los submarinos alemanes el vapor italiano PIETRO. Se recogieron en estas aguas por este tiempo muchos restos de buques torpedeados; y eran numerosísimos los convoyes de buques neutrales y aliados que navegaban en conserva? á corta distancia de la costa, huyendo de los barcos alemanes. Las simpatías de toda la gente del Puerto en general estaba al lado de Alemania, cosa aun más explicable aquí, por la influencia de la Metalúrgica y sus empleados alemanes.
Dos naufragios ocurrieron en esta época en plena bahía; uno, en 1904 en enero del pailebot FENIX de esta matrícula que embarrancó y se deshizo frente al varadero; el otro, que mejor dicho fueron cinco, fué á efecto de un terrible temporal que hizo embarrancar en la playa al falucho ROSARIO, la balandra CONSUELO, las goletas BORIGUA y PEPITO y el pailebot RAMÓN, los tres primeros de la matrícula del Puerto; todos los cuales se perdieron encallados, á excepción de la BORIGUA, que pudo ponerse á flote; tuvo lugar este siniestro el 24 de Enero de 1907. El 1886 se incendia y hundió en la bahía la balandra SANTA JUSTINA, también de la matrícula del Puerto.
Afortunadamente, la estadística criminal de esta población es casi nula. No tengo noticias de haber ocurrido otro crimen en esta época que el asesinato de un celador de consumos, padre del carabinero Alfonso Sánchez, perpetrado en Marzo de 1923 en el huero llamado de Aniceto en el Rigüete por un labrador de esta finca. En cambio son frecuentes los ahogados bañándose, sobre todo en la Isla, donde tanta gente de Mazarrón y del campo acude; en Agosto de 1903 se ahogaron en la bahía bañándose dos sobrinos del Juez municipal de Mazarrón D. Francisco Zamora...