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y nos acostamos muy tarde; se lleva hasta ahora muy bien con Paco y le da excelentes y desinteresados consejos.

AGOSTO. El 1 estuvo Ríos en casa, intercediendo por su hijo Cornelio, complicado en las insolencias de José Mª; y Ernesto le dijo "que Paco era el mejor chico del Puerto, incluyendo á los hijos de Gerardo". Hay muchos chismes, y de ellos se ocupa Ceferino conmigo. El 2 Yuyú viene ya en la siesta casi todas las tardes. El 4 estuvimos Ernesto y yo en casa de Paco, que está en cama resfriado; pero ya por la tarde se levantó y vino á casa. El 6 tuve un gran disgusto con Paco, que está inaguantable, influenciado por su madre; Ernesto se le va poniendo en contra, en vista de su conducta conmigo. El 8 se marchó la colonia escolar. El 10 nos enteramos por Ginés Francés de nuevas mentiras del invierno de Paco, que está insoportable. El 11 me dijo Paco "que estaba dispuesto á portarse bien conmigo, si le prometía llevarle á Madrid" y con las condiciones de no espiarle (cosa que no he hecho este año por no haber motivo y de dejarle ir á la fábrica minutos antes de la hora acostumbrada; le contesté que no aceptaba condiciones, y él repuso que entonces quedaríamos mal; y en efecto, á las 10 1/2 se llevó la ropa, acompañándole Ernesto, Pepe y yo, tratando antes de carearle con Yuyú, que descubrió nuevas mentiras de Paco; todos entonces, indignadísimas de tanta ingratitud, tanta torpeza. Yuyú viene todas las siestas. El 13 vi á Paco en el kisko, (...) y sin saludar. El 14 hablé en la calle con el padre de Paco, á quien este había engañado sobre los verdaderos motivos de marcharse de casa. El 15 canté la Misa, predicando el Sr. Muñoz; hablé con Paco y su madre, y convinimos en que iría á casa por la tarde, pero no fué, y al verle en el kiosko y preguntarle la causa, em dijo que "porque había acordado no ir"; hubo cucaña marítima. El 16 ví á Paco, que saludó firme, pero con cara de sufrimiento, y siempre solo. El 17 estuve en el cementerio con Ernesto, Pepe y el nene; en el kiosko pasó Paco y al saludarme, le invité á refrescar; me pidió perdón y dijo que se portaría bien, así es que vuelve á ir á casa, cenando como antes; sobre la reconciliación tengo gravísimos disgustos con María, que está tan escandalosamente imprudente que me hace temer que no esté en su cabal juicio; Ernesto hace causa común con ella, lo que me disgusto, pues se destruye mi autoridad. Paco se muestra cariñoso y arrepentido, y hacemos nuestra vida como antes. La huelga de correos me trae grandes perturbaciones, pues no recibo el dinero que esperaba. El 23 estuve en el teatro con Paco, Ernesto, Pepe y Canuto en una función benéfica en que aficionados totaneros representaron "Cola fina" y cantaron números de "Los africanistas", "El rey que rabió", "El cabo primero" y "Los sobrinos del capitán Grant". El 28 tuve muchas visitas y regalos, y desde hoy viene Paco (que está muy cariñoso) á verme á las 6 1/2 de paseo para la fábrica, cogiéndome en la cama; hoy pasó todo el día conmigo y comiendo en casa; y hoy también llegó Julia á pasar unos días conmigo, por la noche y lo mismo el 25 estuvimos Paco, Pepe y yo presenciando la verbena y baile de la Peña, en que Ernesto baila mucho; duró la verbena y asistimos todas las noches desde el 25 al 1 de Setiembre. El 29 se fué Ernesto á Cartagena con Gerardo y su hijo Ignacio en el auto de García, para tomar el tren de Madrid. Como Paca, la muger de Pepe, parece que está muy grave (tísica), el 31 la confiero y administro el Viático y Extremaunción. Este mes lo he pasado bastante desagradablemente entre los disgustos con Paco (que desde el 17 está cariñosísimo y bueno), las intemperancias de María, las contrariedades amorosas de Ernesto (que me toma por confidente y no me deja ni dormir, pero que no me sirve de compañía) y los asuntos producidos por la huelga de Correos. La gente nos critica á Paco y a mí despiadadamente. Yuyú viene ratos más ó menos largos todos los días. El cura no viene á casa.

SETIEMBRE. El 1 le pedí, por ofrecerse él, al cura prestadas 1.100 pesetas, que me dió, en vista de la huelga de correos. Paco, como he dicho, viene todo el resto de la temporada un rato á las 6 1/2 de la mañana. El 4 se va el cura y me encargo de la parroquia. El 7 se fué á Cartagena Julia. Los padres de Paco vienen con frecuencia y yo voy á su casa. El 13 vino Perico, pero se aloja en la fonda, pues no le invité; se marchó el 15. Doy paseos por la mañana con Pepe y el nene. El 24 le regalo á Paco la "Enciclopedia Mecánica". Voy varios días á Mazarrón con Pepe, regresando á pié. Su muger Paca está gravísima. Fuera de esto, este mes lo he pasado bastante bien, pues no tengo (...)

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de Paco, que se porte bien, y María está más prudenta. Muchas noches jugamos en el comedor á la baraja antes de cenar.

OCTUBRE. El 3 á las 3 1/2 de la madrugada espiró Paca (e.p.d.); era una buenísima y prudente muger; ha fallecido de tuberculosis pulmonar, y deja una niña de 8 meses; es la primera persona que sepa yo que muere en esta casa. El 4 la enterré; Paco otra vez se pone impertinentísimo. El 5 cesé mi interinidad por venir el cura. El 7 se desinfectó la casa por Ibáñez, hubo tormenta y cayó un rayo en una chimenea de la fábrica. El 11 despedí al torrero D. José Hernández, que pasa á otro destino; siento mucho su ausencia, pues es muy agradable él y su esposa, por al tarde estuve en el bautizo de un hermanito de Yuyú, y después en su casa, donde hubo refresco. El 19 se supo el naufragio de la balandra SAN SEBASTIÁN, abordada á la entrada de Cartagena por un vapor. Paco ha estado unos días inaguantable, hoy se pone amable y correcto otra vez. Subimos casi todas las tardes Paco, Pepe, el nene y yo al faro, donde hubo un torrero suplente llamado Palmero hasta el 18 que vino el propietario Don Carlos Ponce de León, muy fino y simpático; Paco se muestra enamorado, con mi beneplácito, de su hija mayor. He pecado este mes, poco más ó menos, como el pasado; haciendo la misma vida con Paco, pero, sin darme disgustos, se manifiesta seco y frío en general. La habitación donde murió Paca la he convertido en un despacho bajo, donde ahora estoy siempre y juego allí al dominó con Pepe y Canuto, y á veces con el padre de este. Yuyú sigue viniendo todos los días varios ratos cortos. Hago muchas vistas, pero desde la muerte de Paca no tocamos el gramófono.

NOVIEMBRE. El 1 pasé la tarde en la iglesia, actuando de preste con pluvial en las vísperas y procesión de difundos, y lo mismo el 2. Todas las mañanas paseo también con Pepe y con el nene; al faro vamos todas las tardes. El 7 cumplí 25 años, por la gracia de Dios. El 10 tuve una fuerte incomodidad con Paco, que se pone majadero y frío, parece que está deseando que me vaya del Puerto. El nuevo torrero y su familia, todos muy agradables, vienen á casa varias mañanas, Paco sigue haciendo el amor, con mi consentimiento, á la chica mayor, pero creo que no será correspondido, está inaguantable de seco y frío. El 26 tuve un gran disgusto con Paco en el gachero, pues contra mis órdenes se reunió en el Pepino á mi vista con otro aprendicillo del taller; fuí á su casa después á dar cuenta á sus padres de esto, y también se disgustaron mucho con su hijo. El 28 estuve en Murcia con el ayudante en un auto que alquilé, regresando por la noche los dos, por cierto que nevó cerca de Mazarrón. Estos días se reúne mucho con nosotros un chico de 22 años, mecánico, sobrino del torrero y muy simpático, y con él jugamos Paco y yo al billar en el casino. Aunque Paco hace la misma vida conmigo, está frío y seco y como aburrido de mí; y muy mal aconsejado por su madre. El 31 se puso amable.

DICIEMBRE. El 1 salimos para Madrid por Cartagena (despidiéndonos Yuyú, el torrero y su familia, etc.) María, Canuto y yo, con los gatos Pompón, Pantera y Mirrimiz II. Nos acompañó Paco hasta Cartagena, y en la calle Honda nos despedimos, pues se compró allí más herramientas para lo cual le regalé 50 pesetas. Me he dado 48 baños, y puedo convencerme de lo hermoso que es el invierno en el Puerto, aun cuando ha hecho frío. La temporada es la más larga que he pasado en el Puerto, pues casi ha llegado á los 6 meses, y en general ha sido mejor que el año anterior, aparte de apuros personales, de disgustos con Paco y María (menores en general que el año pasado con Paco) y de la enfermedad y muerte de Paca. Por desgracia, acabo de convencerme de que es imposible sacar partido de Paco, dado su poquísimo talento, su carácter atravesado y lo mal que enfoca su madre sus relaciones conmigo; aunque sigo queriéndole mucho, hasta me temo que quedemos mal por frialdad. Su madre cree que ya no me necesita, porque en ese insignificante taller gana 10 reales (á los 19 años casi). ¡qué diferencia de porvenir con el que yo le ofrecía! allá sus padres. He cortado por pura tontería imputable á él, mi trato con Paco Yúfera.

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x 42. Año 1923. x

JUNIO. el día 20, por Cartagena, llegamos de Madrid al Puerto María, Canuto y yo con los gatos Pompón, Pantera y Mirrimiz; esperándonos en casa la familia de María. Pepe está trabajando como maestro en la Reya, pero come y duerme en casa, y me acompaña siempre que puede; enseguida me visitaron Enrique Baena, Yuyú y el cura. Paco no fué á verme, pues está disgustado sin motivo, ni nadie de su familia, lo que me tiene violento. Vienen á visitarme las visitas acostumbradas, menos el ayudante Fernández Ballesta que, según me manifiesta el cura, no quiere mi trato. Estos primeros días viene mucho á casa Periquín Espinosa, chico de 15 años, hijo de José Mª el de la luz, y suele salir con nosotros á paseo, siendo mi primer paseo á visitar el Sagrado Corazón, al que, como recierdp de la misión dada en Marzo, se ha erigido un monumento en la combre del pico de Paco, siendo la imagen la regalada por mi madre hace años á la parroquia, yendo con Canuto. Estos días le da á este la fatiga, y salgo á paseo con Pepe. Hasta el 23 no vi á Paco, pero este día le vi en la puerta de la carpintería de Zaplana y no me saludó, aunque estuve frente á él saludando á Periquín Jorquera, lo que motivó que indignado yo ante tanta insolencia, le sofocase fuertemente, lo que motivó un gran escándalo. Desde entonces huía de mí y procuraba no mirarme cuando le veía en dicha carpintería y el 24 en paseo; situación violentísima, pues la gente se ocupa mucho de esto, y deseo que termine. Admito al monaguillo Picón, chico de 13 años, para que juegue con Canuto. El 26 me dí el I baño, y el 27 fuí á Cartagena á visitar á la Srma. Virgen de la Caridad recién coronada, viendo á Ramón, Julia y María la Palmera, la que (como su hermana Ana en el Puerto) hace gestiones para reconciliarme con Paco. El 28 tuve el gran disgusto de que mientras tirábamos cohetes en el terrado (como el 23) murió de repente la hermosísima y cariñosa Pantera, gato tan querido por mamá y por todos nosotros, que dormía conmigo; conservo su preciosa piel. El gato Pipione ha muerto hace tres meses. El 29 estuve en Mazarrón para que María Ureña me buscase un chico en sustitución de Paco (que sigue sin saludarme, aunque se nota que desea un arreglo. El 30 vino María Ureña á presentarme á Fernando Quero?, chico de 19 años, con el que fuí enseguida á Mazarrón para ver al direc...

Fotografía 607: Monumento al Sagrado Corazón en el pico de Paco. 1923. 1923. Firmado a mano por F. Soroa. Tamaño: 10,8 x 6,4 cm.
Fotografía 608: Peña Rubia desde la región de Bellavista Firmado a mano por F. Soroa. Tamaño: 6,2 x 10,9 cm.
Fotografía 609: Vista occidental desde la región de Bellavista. Firmado a mano por F. Soroa. Tamaño: 6,5 x 11 cm.

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